Multas de tráfico que pueden ponerte y que quizá no conocías

29 julio, 2021
Multas de tráfico que pueden ponerte y que quizá no conocías

La DGT siempre está en boca de todos los conductores, especialmente cuando se acerca una reforma de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y se avecinan cambios importantes que de no conocerlos a plenitud podrían hacernos caer en las tan temidas multas.

Y es que existen variedad de situaciones en las que pueden multarnos, desde las más obvias hasta aquellos pequeños detalles que para cualquier pueden pasar desapercibidas. El exceso de velocidad, no llevar abrochado el cinturón, superar los límites de alcohol permitidos o no pasar la ITV en el plazo marcado son solo algunas de ellas.

Por lo mismo, nuestra única garantía de no pasar por estas indeseables situaciones es estar bien informados acerca de todos los aspectos relacionados con las sanciones de la DGT, ya que la realidad es que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.

A pesar de que puedas llevar a cabo algunas conductas tipificadas como infracción con toda la inocencia del mundo, igual puedes ser multado por ello.

Pensando en esas situaciones tan desafortunada, elaboramos un artículo con esas situaciones que, sin saber, podrían terminar en una sanción, con la ayuda del equipo profesional en leyes de estos procuradores en Cartagena.

Distracciones al volante

Muchas veces pasa que manejar nos parece también un momento excelente para tomar un bocadillo que nos calme el hambre, quizá comer el desayuno que no te ha dado tiempo por las prisas con la que saliste de casa o en el caso de las mujeres, de retocar un poco el maquillaje antes de ese evento tan importante. No obstante, actividades como  comer, beber, maquillarse o leer el periódico al volante está considerado como una distracción tan grave como ir escribiendo en el teléfono móvil o ir manipulando el GPS.

Es más, da igual si estás parado en un semáforo o en movimiento, incluso, darle un trago a la botella de agua puede costarte nada menos que 200 euros y dos puntos en el carnet de conducir.

Así quedará en manos del propio agente de la ley decidir si hemos incumplido el Capítulo III, Artículo 18 del Reglamento General de Circulación, el cual reza:

«El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía.

A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos.»

Tampoco te muerdas las uñas

Morderse las uñas es un muy mal hábito que gran parte de la población tiene; y por el que te podrían llegar a multar si un policía te ve cayendo en la tentación mientras vas al volante. Y es que este vicio involuntario difícil de controlar es considerado como un acto que te obliga a apartar la vista de la carretera.

Sí, puede parecerte absurdo y probablemente te muerdas las uñas sin mirarlas, pero piénsatelo dos veces antes de hacerlo al volante porque la sanción económica puede llegar a ser de 80 euros. Eso sí, sin detracción de puntos ya que se considera una infracción leve.

Los asuntos de pareja no deben tratarse en cuatro ruedas

Otra situación muy peculiar que la gente suele pasar por alto pero que te podrían traer problemas con la ley es besar al copiloto, darle muestras de cariño o discutir con él mientras conduces. No es algo habitual y la gran mayoría de gente no acostumbra a besar a la persona que lleva al lado mientras está conduciendo, pero hay algunos románticos que no pueden evitar hacerlo.

Para ellos, no encontrarán un final feliz si son vistos por un agente, ya que las multas en estos casos llegan a los 80 euros, sin retirada de puntos. Eso sin contar que si el momento de pasión se sale de control, podría terminar  incluso en  un coche siniestrado…

La música a todo volumen siempre que se esté aparcado  

Si es verdad que cuando suena nuestra canción queremos ponerla a todo volumen y cantarla como si no hubiera un mañana, hay que tener en cuenta que nuestro coche no es el escenario de un festival de música y que más bien, está penado llevar música a un volumen inadecuado.

Esto es especialmente importante si circulas junto a un hospital o pasas por una zona de descanso. La multa por llevar la música demasiado alta que te pueden poner va desde los 80 hasta los 100 euros, pudiendo incluso ascender a 2.400 euros si circulas por una calle con un volumen alto impidiendo el descanso de los vecinos… Mejor deja el concierto para la ducha.

Cuidado con tu outfit

Sucede que cuando es verano y vamos en coche a la playa, la disco o con nuestro outfit veraniego con tacos incluidos, terminamos conduciendo como más cómodos nos sentimos y terminamos dejándonos llevar por razonamientos como «yo conduzco mejor en chanclas o descalzo que con zapatillas«, «no voy a ir con otros zapatos en el bolso que no me caben» y «que calor que hace, mejor me quito la camiseta«.

Lo que sucede es que la ropa y el calzado que lleves a la hora de conducir también te pueden costar una multa, concretamente de hasta 100 eurossi conduces sin camiseta/camisa, descalzo, con chanclas o con tacones, ya que esta indumentaria te puede impedir controlar adecuadamente tu vehículo; y lo mismo ocurre si en invierno conduces con el abrigo puesto.

Sobrevivirás sin móvil ni música en la gasolinera

Por lo general, el humano promedio se tarda en echar gasolina unos escasos cinco minutos, por lo que la gran mayoría de los mortales somos capaces de apagar la radio y dejar el smartphone tranquilo mientras repostamos -o reposta el conductor-.

Sin embargo, aunque la mayoría de la gente cree que lo peligroso es fumar en la gasolinera, lo cierto es que resulta mucho más peligroso dejar la radio encendida o utilizar el teléfono móvil mientras se reposta, motivo por el cual está tipificado como una infracción por la que te pueden poner una multa de 90 euros. Peor aún, hacerlo con el motor arrancado o las luces puestas te puede incluso costar 200 eurosy la retirada de tres puntos en el permiso de conducir.

El claxon no es una terapia contra la ansiedad

Muchos conductores piensan que el claxon fue inventado para un desahogo personal en los atascos, cuando solo debe utilizarse para avisar de situaciones de riesgo o emergencia, así como para avisar a un conductor al realizar un adelantamiento.

De hecho, utilizar señales acústicas de sonidos estridentes como tocar el claxon de forma continuada es motivo de multa, según lo recogido en el Reglamento General de Circulación, lo cual te puede llegar a costar unos 80 euros… y de seguro que esto no será la mejor medicina contra la ansiedad.

La ventanilla no es una papelera

Lanzar cosas por la ventanilla a diestro y siniestro es una práctica muy frecuente entre algunos conductores, especialmente los fumadores. Sin embargo, es muy peligroso lanzar un objeto por la ventanilla y que este impacte contra otro vehículo.

Si el otro conductor se asusta puedes provocar un accidente. Y en el caso de las colillas, podrías convertirte en el autor de un incendio.  Es por ello que está prohibido lanzar cosas desde el coche y la multa por hacerlo es de 200 euros y cuatro puntos de tu carnet de conducir. De hecho, en el peor de los casos podrían quitarte el carnet hasta tres meses, por ejemplo, si lo que tiras por la ventanilla puede provocar incendios, accidentes u obstaculizar la circulación.

“¡Lávalo, guarro!” Pero cuidado dónde lo haces

Cuantos coches no hemos visto con esa popular frase escrita en el polvo del capó o los cristales del coche. Incluso, quizá tienes que aceptar que en esas temporadas en las que te ha dado un poco de pereza llevar el coche a la gasolinera o darle un manguerazo por un euro, llevaste esa etiqueta en tu propio auto, hasta que llegó el momento impostergable de darle un poco de cariño a tu fiel compañero en cuatro ruedas.

Algunos usuarios de coches piensan que pueden ser más prácticos y echarle un manguerazo al auto en la puerta de la casa, alguna calle de la urbanización o su puesto del estacionamiento, porque que pereza ir hasta la gasolinera.  Lo que sucede es que puedes terminar con un coche, y una multa brillante, por haber lavado el coche en la calle.

El coche hay que lavarlo -y repararlo- en un lugar específico para ello o, de lo contrario, la policía podría ponerte una multa que va desde 30 a 30.000 euros, siendo lo normal por lavarlo 751 €.