Las saunas finlandesas en casa

Hasta hace muchos años, si le decíamos a un vecino de Madrid o Valencia que ibas a hacer la instalación de una sauna en tu casa, lo más seguro es que te mirara raro. Lo que ocurría es que las saunas eran algo que había en hoteles lujosos, centros deportivos o que se encontraba en los países nórdicos.

Actualmente, las cosas han cambiado mucho y el número de casas y pisos que tienen su propia sauna ha aumentado. La gente por fin se ha dado cuenta de que contar con ella no es un capricho de ricos, es algo que se utiliza y da beneficios en el día a día.

¿Qué es exactamente una sauna finlandesa?

Todas no son iguales. Las clásicas saunas finlandesas son de calor seco, temperaturas elevadas, escasa humedad y la duración de las sesiones oscila entre los diez y los veinte minutos. Esto es bastante distinto al baño de vapor, donde hay más vapor y las temperaturas son más bajas. Difiere también de las saunas infrarrojas, que funcionan a temperatura más baja y calientan el cuerpo de manera directa.

Las saunas tradicionales finlandesas utilizan un horno con piedras encima. Lo que ocurre es que se echa algo de agua sobre las piedras y hay un breve golpe de calor que hace que sea de mayor intensidad.

Lo más importante en una sauna finlandesa es el ritmo: existe un calor intenso al que le sigue un enfriamiento. Luego de estar dentro, lo habitual es darse una ducha fría y, si nos vamos a Finlandia, meternos en un lago. Al final, es este contraste lo que ayuda a que se activen muchos beneficios.

¿Qué es lo que hace la sauna en el cuerpo?

Quisimos hablar con los expertos de Saunas Luxe sobre este interesante tema. Ellos creen que las personas en su mayoría piensan que la sauna solo es para relajarse. Lo cierto es que relaja mucho, pero los beneficios van más allá y los confirman muchos estudios científicos, especialmente los que se hacen en Finlandia, que llevan muchos años haciendo investigaciones sobre este tema.

Mejora de la circulación

Lo que ocurre es que el calor ayuda a que los vasos se dilaten, aumentando el flujo de la sangre hacia los músculos y la piel. Esto es una gran ayuda de cara a recuperarnos luego de haber hecho deporte, puesto que se relajan los músculos y con el paso del tiempo ello puede ayudar a que baje la presión arterial.

Relajación de la musculatura

La acción del calor profundo hace que se suelten los músculos, lo que es de gran utilidad para la gente que sufre de dolores de espalda, contracturas o que padece de tensión debido al estrés diario.

Reducción del estrés

Las sesiones de sauna hacen que baje el cortisol, que es la hormona del estrés, aumentando las endorfinas, que son las sustancias que se encargan de mejorar el estado del ánimo.

Mejora el corazón y los vasos sanguíneos

Hay estudios realizados en Finlandia que demostraron que las personas que utilizan la sauna con regularidad tienen menos riesgo de sufrir problemas cardíacos, hipertensión y accidentes cerebrovasculares.

Ayuda a conciliar mejor el sueño

Luego de tener una sesión de sauna, es más sencillo conciliar el sueño y dormir más profundo.

La piel se ve mejor

El sudor abre los poros y limpia las impurezas. Al ser mejor la circulación, el aspecto de la piel es más saludable.

Ayuda a recuperarse después de hacer ejercicio

Los deportistas suelen acudir a la sauna para relajar los músculos cansados y acelerar la recuperación.

Por qué ahora hay más saunas en casas españolas

Como decíamos al principio, hace años no era habitual que las personas en España tuviesen una sauna. Ocupaban bastante sitio, necesitaban bastante electricidad y eran caras. Ahora todo esto ha cambiado:

Saunas más pequeñas

Existen ahora modelos ideados para espacios mucho más reducidos. Se pueden ver hasta rincones en baños de gran tamaño. Hay saunas para dos personas que llegan a ocupar menos de un metro cuadrado.

La tecnología es más avanzada

Los hornos eléctricos actuales se calientan más rápido, consumen menos y cuentan con controles precisos a nivel de temperatura. Los hay que tienen temporizador y seguridad automática.

El precio es menor

La sauna para el hogar ahora necesita menos inversión. Antes era necesario pagar mucho dinero y era complicado justificarlo para un hogar normal.

La gente da más valor al bienestar 

Luego de que se produjo la pandemia, bastantes personas han reformado sus casas para incluir áreas de bienestar. Desde bañeras a zonas de meditación o gimnasios caseros. Como es lógico, la sauna encaja perfecto en esta tendencia tan actual.

La instalación es sencilla

Antes una de las barreras más evidentes era lo complicado que era instalarlas. Ahora muchas saunas actuales vienen ya montadas, como si fuesen muebles grandes. No es necesario meterse en complicadas obras o en permisos especiales en muchos casos.

Qué tienes que mirar antes de comprar una sauna

En el caso de que pienses instalar una sauna en tu casa, debes pensar en una serie de cosas de las que hablaremos a continuación:

¿Dónde la pondrás?

Se debe medir bien el espacio. Las saunas para dos personas miden entre 1×1 metro y 1,5×1,5 metros. Las para cuatro personas pueden ocupar 2×2 metros o más.

La electricidad que necesitarás

Las saunas eléctricas precisan contar con una buena potencia. Muchas de ellas precisan de entre 3 y 6 kW. Si tu casa tiene escasa potencia contratada, es posible que debas aumentarla.

El aislamiento

Una sauna de calidad deberá estar aislada bien para que se mantenga el calor y no se gaste energía de más. Hay que fijarse en el grosor de los paneles y la clase de aislamiento.

La ventilación

Una sauna necesita contar con aire fresco durante las sesiones. Los modelos de calidad cuentan con ventilación integrada.

Los extras

Existen saunas que tienen bancos reclinables, luces LED, sistemas de sonido o incluso las que tienen aromaterapia. Lo mejor es valorar qué es lo que necesitas y qué son solamente extras.

La garantía

Son unas inversiones a largo plazo; lo mejor es asegurarse de que el fabricante en cuestión cuente con garantías y servicio técnico en España.

Cómo se instala una sauna en casa

La instalación de una sauna no es igual a montar un mueble de IKEA, pero tampoco necesita grandes obras. Todo dependerá del modelo, pero lo más normal es tener en cuenta todo esto:

El sitio

Se puede instalar en un baño de gran tamaño, en un cuarto de lavandería, en un garaje convertido o hasta en un balcón cerrado. Algo que es fundamental es que exista ventilación y acceso a electricidad.

El suelo

Deberá ser resistente al agua y la humedad. Lo mejor es optar por el gres, la madera tratada o el azulejo. Evita los suelos de yeso.

La electricidad

Muchas de las saunas precisan tener una toma eléctrica dedicada. Siempre es mejor que un electricista realice la instalación para que cumpla con la normativa.

La ventilación

Para ello es necesario contar con entrada de aire fresco y una salida de aire viciado. Los modelos de calidad ya cuentan con esta serie de aberturas, pero no deben estar bloqueadas.

La altura

Cuando el techo sea bajo, debes estar seguro de que hay mucha altura libre. Debe tener al menos 2 metros.

El mantenimiento no es complicado

Las saunas que se instalan bien no necesitan mucho trabajo. Vamos con unos básicos:

Limpieza

Se deben limpiar las paredes y bancos con un paño húmedo después de su uso. Una vez al mes, limpiarlo a fondo con un producto suave que no sea abrasivo.

Piedras

Hay que revisarlas cada medio año. Cuando estén muy desgastadas o rotas, lo mejor es cambiarlas.

Humedad

Cuando vivas en una zona bastante húmeda, lo mejor es verificar que no exista una humedad excesiva fuera de la sauna.

Electricidad

Una vez al año, lo mejor es revisar que las conexiones y cables estén bien.

Si se le hacen bien los mantenimientos, puede durar una sauna una década o más sin problemas.

¿Son seguras para todo el mundo?

La sauna proporciona mucha seguridad para las personas, pero existen excepciones.

No se recomienda para las personas que tienen problemas de corazón que no hayan sido controlados, las mujeres embarazadas, en especial durante el primer trimestre, personas con presión arterial muy baja, que tengan fiebre o enfermedad aguda, así como personas que hayan estado bebiendo alcohol.

Hay que tener precaución con las personas mayores que sufran de diabetes o tomen medicamentos que puedan afectar a la temperatura corporal.

Lo mejor es siempre consultar con el médico. Si tienes alguna enfermedad, lo mejor es hablar con el médico antes de usar la sauna con regularidad.

Cómo usarla bien para sacar provecho

De cara a que se puedan obtener los mejores beneficios posibles, lo mejor es seguir una serie de recomendaciones:

Beber agua

Recordemos que, siempre hay que hidratarse adecuadamente, tanto antes como después. La sauna hace que se pierdan líquidos debido al sudor y estar bien hidratado es vital.

Tiempo

Comienza con sesiones de diez minutos y aumenta de manera gradual hasta 15/20 minutos si te sientes bien.

Frecuencia

De dos a cuatro sesiones semanales es bastante para poder obtener beneficios. No tienes que usarla a diario.

Enfriamiento

Luego de la sesión, debes enfriarte de manera gradual. Recuerda que una ducha fría suele ser lo más habitual. No debes meterte en agua helada de golpe si no estás acostumbrado.

Descanso

Luego de enfriarte, deberás descansar por espacio de 15 minutos antes de volver a entrar si deseas hacer otra sesión.

No comas pesado

Hay que esperar por espacio de como mínimo una hora luego de comer antes de utilizar la sauna.

No tomes alcohol

Debes ser consciente de que el alcohol deshidrata y es posible que puedas acabar con alguna clase de problema en la sauna.

Cuánto cuesta realmente y si vale la pena

Las saunas para el hogar son una inversión que va a depender del modelo que quieras y del tamaño. Existen opciones para diferentes presupuestos, desde modelos básicos hasta de gama alta con bastantes extras.

Existen costes de instalación y hay que tener en cuenta el consumo eléctrico mensual si se usa con regularidad.

Si lo comparamos con las cuotas del gimnasio o con visitar cada cierto tiempo un spa, sí que podemos decir que la sauna es buena opción, ya que se paga sola en pocos años si la usas frecuentemente.

Otros beneficios que tienen las saunas y que no se miden en dinero son los de contar con una mejor salud, menor estrés y más sueño de calidad.

Lo que realmente importa

En estos tiempos que corren, hay que olvidarse de ideas preconcebidas de hace años que no se ajustan a lo que ocurre en la actualidad. Ahora las saunas finlandesas no son un lujo inaccesible. Ya no tienes que viajar hasta el norte de Europa para disfrutar de sus muchos beneficios. Con el sitio adecuado y adquirir el modelo correcto, es posible que tengas tu propia sauna en casa. Mucha gente no es consciente de que en la actualidad esto es posible.

Algo que es necesario entender es que no hablamos de un capricho, es una inversión en salud y también en bienestar. Si se usa de manera regular y correctamente, los beneficios se van a notar en nuestra mente, el cuerpo y en la forma en la que te sientes diariamente.

Solamente debes comprender la forma en que funciona, escoger bien y utilizarla con sentido común. Después de todo, una sauna en casa es ese sitio en el que es posible desconectar, relajarse y cuidar de la salud sin que tengas que salir de tu propia casa.

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