Trasladando el avance tecnológico al extranjero

10 Febrero, 2017
Trasladando el avance tecnológico al extranjero

Durante los últimos años, hemos sido testigos de excepción acerca de cómo la tecnología ha evolucionado de una manera extraordinaria, cambiando radicalmente nuestras vidas y haciéndolas más fáciles en muchos casos. No obstante, una gran parte de la población mundial carece de los elementos que componen el día a día de los españoles y, por tanto, su avance tecnológico es muy limitado en comparación con el nuestro.

Uno de esos países es Chile, en el cual hemos fijado la mirada empresarial en los últimos meses. Soy uno de los máximos responsables de una de las empresas líderes que en España operan en materia tecnológica y he podido saber que el país sudamericano padece un atraso en el sector bastante importante, lo que ha provocado que algunas de las empresas que se dedicaban a ello en Santiago se hayan venido abajo en los últimos tiempos.

Mi cabeza me decía constantemente que, con los medios adecuados y con la profesionalización tecnológica que tenemos en España, era posible conseguir triunfar allí. Por eso no paraba de darle vueltas a la posibilidad de que mi entidad comprara una de las empresas encargadas de diseñar aplicaciones web en el país chileno y de ese modo empezar a expandir nuestro nicho de mercado, algo que también serviría para reforzar la imagen exterior de España.

Éramos bastante optimistas. Las barreras culturales o las derivadas del idioma no suponían ningún problema. El país a realizarlas, tampoco, puesto que se halla en vías de convertirse en una auténtica fuerza en América del Sur. Nuestra barrera era la de cómo financiar un proyecto de compra como el que queríamos diseñar, puesto que se trataba de una inversión a largo plazo y carecíamos de la liquidez suficiente como para llevarlo a efecto.

Intentamos buscar una solución para eso. Queríamos afrontar el proyecto de todas maneras, pero teníamos miedo a que el dinero que utilizáramos para acometerlo nos fuera a hacer falta para cualquier otra materia en el futuro. Investigamos modos para obtener créditos y financiación. Después de que algunos bancos nos lanzasen como respuesta una negativa, descubrimos Cofides, una entidad dedicada a la proporción de capital para proyectos de entidades españolas en el extranjero.

Cofides posibilitó que nuestro plan continuara con vida. A sus profesionales les gustó la idea de comprar una empresa chilena para potenciar el sector tecnológico en el país sudamericano y, por tanto, no nos pusieron ninguna traba para que pudiésemos conseguir el dinero. Confiaban completamente en nosotros. Y nosotros, que seguíamos tan seguros de lo beneficioso que iba a ser el proyecto, no les íbamos a fallar.

Un futuro más que prometedor

Recientemente hemos hecho efectiva la compra y estamos comenzando a operar en Chile. Allí ya se ha empezado a trabajar en el desarrollo de aplicaciones móviles que sean de utilidad para sus habitantes y que pronto también lo serán para el resto del continente. Estamos seguros de que dentro de unos años la rentabilidad que vamos a alcanzar mediante esta compra va a ser espectacular. Sudamérica está repleta de países que se encuentran en vías de desarrollo y que en los próximos años van a seguir demostrando su capacidad para conseguir nuevas metas.

Nuevas metas que, a su vez, van a conseguir que estrechemos lazos entre españoles y chilenos. Entre las ventajas que otorga el operar en otro país con capital propio se encuentra la posibilidad de entablar grandes amistades y contactos, que después podrían resultar fundamentales incluso para las relaciones políticas entre ambos. En una sociedad tan globalizada como en la que vivimos y con todo lo que falta por hacer y descubrir, una opción como ésta puede llegar a ser fundamental.