Pon un vestidor en tu vida

29 junio, 2016
Pon un vestidor en tu vida

Seguramente habréis oído decir muchas veces a vuestras amigas “No me llegan los armarios que tengo en casa”, “No tengo sitio donde guardar todas mis cosas”… Y es que los metros cuadrados de las viviendas cada vez son menores y las prendas de vestir, calzado y complementos, tanto de hombres como de mujeres, cada día son más numerosas, porque el precio de las mismas se ha popularizado. Por suerte atrás quedan los tiempos en que la mayoría de la gente tenía una prenda para trabajar y otra guardada especialmente para usar los domingos y en celebraciones contadas. Los armarios en aquellas épocas también eran distintos, su tamaño era más pequeño, no llegaban al techo puesto que no hacía falta aprovechar tanto el espacio, y como mucho había uno por habitación, mientras que ahora apostamos por los armarios a medida.

Actualmente, aunque los armarios son más amplios, tienen mayor altura y están mejor distribuidos, seguimos teniendo un gran problema de espacio, por lo que el primer paso es deshacerse de lo que sobra, de lo que ya no se utiliza; a veces guardamos todo como si sufriéramos el Síndrome de Diógenes, y utilizamos, sobre todo las mujeres, los “por si acaso…”, “por si adelgazo…”, “por si se vuelve a llevar…”, “por si tengo un evento…”, “por si…”, y al final esa prenda no se pone y está ocupando un espacio innecesariamente. Pero si a pesar de deshacernos de lo que nos sobra seguimos necesitando mayor espacio, podemos optar, si las condiciones de nuestra vivienda nos lo permite, por construir un vestidor. En Sidon Armarios son especialistas en la realización de vestidores de diseño a medida y adaptados a las necesidades de nuestras circunstancias, independientemente del lugar en que se sitúen, pues pueden estar en el dormitorio, en el baño o incluso en una zona de paso, siempre con el fin de crear un espacio idóneo para tener nuestra ropa, calzado y demás accesorios guardados y ordenados.

Las diferencias entre los vestidores abiertos y cerrados

Para realizar un vestidor, después de tener claro el lugar y las dimensiones que va a ocupar, lo siguiente que debes pensar es si lo deseas abierto o cerrado. Las ventajas de uno sobre otro son varias según la idea que tú persigas.

  • Vestidor abierto. En el tendrás más sensación de amplitud, mayor comodidad a la hora de colgar o guardar tu ropa, podrás ver con una simple ojeada todo lo que tienes y dónde lo tienes, con lo cual tendrás la sensación de decidir lo qué te vas a poner antes y tener una mayor rapidez a la hora de vestirte. Económicamente es más barato, pues su instalación es mucho más básica al no tener puertas, pero como desventaja tiene que estar siempre muy ordenado sino la idea de desorden y desorganización es total.
  • Vestidor cerrado. Económicamente hablando es más caro, aunque también puede abaratarse colocando una simple cortina. Estéticamente, a simple vista, da una mayor idea de orden, pues no están las prendas de vestir a la vista. Además, las puertas o la cortina guardan y preservan las prendas que no utilizas normalmente del polvo.

Lo que no puede faltar en ningún vestidor que se precie es un gran espejo de cuerpo entero para darse ese último vistazo general, una buena iluminación y un pequeño asiento para ponerse las medias, calzarse cómodamente los zapatos y, si es posible y todavía tenemos un pequeño espacio, debemos colocar un pequeño tocador donde poder revisar y dar el toque final a nuestro maquillaje.