Cómo llegó el pádel a España

12 Febrero, 2017
Cómo llegó el pádel a España

Ahora es fácil ver una pista de pádel en España. Cualquier comunidad de vecinos lo tiene, los pueblos las construyen y en los colegios se intenta también dejar un espacio para enseñar a jugar. Pero está claro que el pádel no ha formado parte de los españoles hasta mediados los años 90. Bien es cierto que casi todo el mundo lo conoce por ser el deporte que hacía José María Aznar, pero ahora mismo el pádel es mucho más. Sin ir más lejos en España cuenta con 60.000 licencias, lo que le sitúa entre los primeros puestos de las federaciones. Vamos a hacer un poco de memoria y recordar cómo llegó el pádel a este país.

El origen del pádel hay que buscarlo en un viaje que hace Alfonso de Hohenlohe, un empresario germano-español, en 1974 a la casa de Acapulco de su amigo Enrique Corcuera, considerado el fundador del pádel. Allí descubre el juego y queda fascinado y decidí que quier hacer algo así en España. Revisa y perfecciona algunos detalles de la pista y del reglamento y construye las dos primeras pistas de pádel de nuestro país en el Marbella Club.

Poco a poco fue promocionando el pádel entre sus amigos y conocidos de la jet set, que pronto se aficionaron a jugar. La rápida y buena acogida que tuvo el nuevo deporte atrajo a figuras destacadas del tenis como Manolo Santana que comenzó a organizar diversos torneos y a extender el pádel por toda la Costa del Sol, donde varios clubes empezaron a construir pistas. Ahora estas pistas han cambiado mucho. Empresas como Niberma, especialistas en suelo de resina epoxi, que hacen auténticas obras de arte.

En julio de 1991 se constituyó la Federación Internacional de Pádel con Julio Alegría Artiach como presidente, quien organizó un circuito de encuentros internacionales y estableció un reglamento de pádel a nivel internacional. Ahora ha evolucionado un montón y hay muchos torneos tanto para profesionales como amateur. Uno que llama mucho la atención es el que se celebra en Valladolid, ya que se hace en la mismísima Plaza Mayor y logra siempre récord de espectadores.

La creación de cada vez mayor número de clubes y polideportivos que cuentan con pistas, ha facilitado el acceso a este deporte a todo el mundo, que ha dejado de ser de la elite para convertirse en un deporte popular y que incluso gusta practicar entre los más pequeños. Además también tiene su apartado para las personas con discapacidad, ya que se puede amoldar a muchas situaciones.

¿Por qué tiene tanto éxito?

Pues yo diría que por varios aspectos. La facilidad de la técnica, que hace que se pueda aprender a jugar rápidamente y se note la evolución en poco tiempo, que a nivel amateur no es necesario tener una gran forma física (lo pueden practicar desde niños hasta gente mayor), que es un deporte muy social que permite conocer mucha gente, son muchos los compañeros de trabajo o vecinos de comunidad que quedan entre ellos, y porque es muy divertido, y además, que ofrece importantes beneficios para la salud. Yo desde que lo practico me noto mucho mejor.

Así pues, el famoso deporte de Aznar puedes ver que ha llegado muy alto, aunque lo más curioso es que sigue sin tocar techo. Espero que os haya gustado conocer un poco más acerca de la procedencia y expansión de este maravilloso deporte. ¿Te hace un pádel?