La industria del ajo, un pilar básico en España

9 mayo, 2018
La industria del ajo, un pilar básico en España

España es una referencia para la Unión Europea en una gran serie de materias. Nuestro país es mucho más importante de lo que muchos de nosotros llegamos a pensar de manera habitual. Y es que España es mucho más que un país afectado por el desempleo y la corrupción. España es la puerta de entrada a Europa por el sur, y eso lo convierte en un enclave que se ha convertido en elemental para todos y cada uno de nuestros socios europeos.

Pero no es sólo su ubicación geográfica la que hace especial y realmente importante a nuestra nación. España es, en efecto, una potencia comercial y también productora, especialmente ligada a los productos de consumo alimentario. La excelente ubicación geográfica de la que somos beneficiarios nos permite que los cultivos abunden, haciendo que las oportunidades de negocio y comercio gracias a ello sean importantes y permitan emplear a mucha gente.

Otra de las notas realmente positivas es que no tenemos la necesidad de depender únicamente de una determinada clase de productos alimenticios. España es una potencia en lo que se refiere a la fruta, pero también lo es en el mercado de la verdura o el de la hortaliza. También, cómo no, en el del vino. Las posibilidades de nuestro país son enormes y no sólo gracias a esos productos. Como prueba, valga decir que, después de mencionar a algunas joyas de nuestra corona, todavía son varios los productos que no hemos señalado y que tiene una importancia brutal sobre nuestra economía. Uno de ellos es, ahora sí, el ajo.

Echemos un vistazo a lo que ocurre en España con la producción de una materia como el ajo. El diario Europa Press publicaba en su página web un artículo en 2017 en el que hacía referencia a que en nuestro país se preveía una producción para dicho año de unas 220.000 toneladas, una auténtica barbaridad. Lo mejor de todo es que, además de estas cifras, que por cierto son de récord, también se esperaba un ‘boom’ de la calidad en dichos productos. Para frotarse las manos. Los mercados en Estados Unidos o China, dejaba caer el mismo artículo, ya se frotaban las manos con nuestra producción. El hecho de que dos países como Estados Unidos y China reciban ajo español da idea de la calidad y la importancia de nuestro país en el sector.

España es toda una institución mundial en lo referido al ajo. En ningún otro sitio del mundo existe tanto mimo ni tanta delicadeza para elaborar un producto de estas características y es precisamente por eso por lo que un montón de países confían en nosotros y en los métodos de empresas como Imperio Garlic, una de las mayores vendedoras de ajo al por mayor de nuestro país, para adquirir su ajo de primera calidad.

Un producto que convierte a España en un país diferente

Hemos hablado de productos como las frutas, las hortalizas, las verduras, el vino y el ajo. Todos ellos son elementos característicos de nuestro país, pero, ¿cuál de ellos lo es en mayor medida? Es complicado hacer un estudio acerca de con qué nos identifican más los consumidores de otros países, pero lo que está fuera de toda duda es que cada uno de esos productos juega un papel determinante no sólo en lo referente a la economía española, sino también en lo que tiene que ver con la expansión de nuestra imagen y nuestro trabajo.

Echando un vistazo a otra noticia, en este caso de la agencia EFE, nos damos cuenta de lo importante que resulta un producto como el ajo para un país como España. En la noticia se hace referencia a que el Gobierno se encontraba estudiando la relevancia económica y social de un sector como el del ajo. Los datos que se aportan en la noticia, que data de algunos años atrás, ya daban idea de la importancia del ajo. España producía más de la mitad del ajo producido en la Unión Europea y era el segundo exportador mundial. Desde entonces, la producción ha aumentado en unas 40.000 toneladas.

La industria del ajo seguirá siendo de una importancia brutal en nuestro país. Desde todos los ámbitos es necesario seguir apoyando a un sector que ha demostrado ser capital en un país como España y que se ha convertido en una de las mejores maneras de expandir la imagen de este país. Una imagen que, como nuestra economía, va creciendo poco a poco.