España no hay más que una (porque si hubiera dos nos iríamos tod@s para la otra)

16 mayo, 2017
España no hay más que una (porque si hubiera dos nos iríamos tod@s para la otra)

Si España encabeza las primeras listas de algo, ten por seguro que no será por nada bueno. Y es que si en este país hay algo que se hace bien, eso es sin duda, cualquier cosa inmoral, ilegal, mala o peligrosa. En este país la virtud brilla por su ausencia y la crisis no ha hecho más que acuciar esta forma de ser tan española.

Con la excusa de la tan famosa “picaresca” en este país se roba, se miente, se defrauda y se cometen todo tipo de ilegalidades. El problema es que esta actitud se ha llegado a normalizar e incluso a premiar, hasta el punto que muchas personas han decidido pasarse al lado oscuro. Y no es de extrañar, porque en muchas ocasiones, es lo que a  muchos y muchos les queda en este país de pandereta, donde el o la que no roba, es porque no quiere, o lo que es lo mismo, porque es tont@.

Nuestra colección de méritos y hazañas es inigualable, envidia y ejemplo, de todo malincuente que se precie. Vamos a ver unas cuantas:

  • España es el país, con diferencia, más corrupto de la Unión Europea
  • España es el país con mayor consumo de cocaína de todo el mundo
  • España es el país con más desigualdades
  • España es líder europeo en cantidad de viviendas sin ocupar
  • España es el país con mayor maltrato animal de toda la Unión Europea
  • España es el país con mayor abandono escolar de toda la UE

Voy a parar porque es desesperante y humillante, si no fuera por el futbol muchos y muchas se avergonzarían de pertenecer a un país con semejante tradición. Pero que se le va a hacer, hemos nacido aquí, y lo único que podemos hacer es agarrar la maleta e irnos.

España y su problema con los excesos

Pero si eres de esas personas que aun conscientes de la desgracia que les ha tocado viviendo en este país, pero aun así no tienes pensado dejarlo (porque cosas buenas también hay), te damos la enhorabuena por resistir.

Este es el caso de María, una emprendedora alicantina a la que la crisis dejó sin trabajo y sin apenas posibilidad de volver a ser contratada. Su edad, y la falta de experiencia en cualquier sector que no fuera el textil, sólo consiguió empeorar su situación. Cansada de recibir negativas decidió emprender por su cuenta, ser su nueva jefa.  Así que abrió un pequeño negocio de ropa y complementos, en principio con poca cantidad, para así no amontonar stock inútilmente. Y es que el exceso de stock, muchas veces es un problema que acaba generando unas pérdidas enormes. ¿Qué hacer en estos casos? Pues bien, cuando existe un exceso de stock y no hay demasiadas opciones de venta al público a corto plazo, lo mejor es venderlo a empresas especializadas en la compra-venta de stock, como liquistocks, que compra y vende stocks de todo tipo procedentes de juzgados mercantiles, liquidaciones concursales, aduanas, subastas, embargos, cierres de empresas, fabricas y almacenes, siendo sus principales clientes exportadores, inversores, almacenistas, distribuidores, mayoristas, tiendas outlet, comerciantes en general. Solo venden stocks propios y siempre se encuentran listos para carga inmediata y a disposición del cliente  para poder ver toda la mercancía en su almacén en Alicante.

Jacinto, por su parte, aprovechó el exceso de stocks de otros negocios, para montar el suyo propio, que funciona exclusivamente a base de stocks, colecciones baratas, de otras temporadas y muchas veces totalmente pasadas de moda (entendiendo moda por tendencia) y la verdad es que está siendo un éxito. No sabemos si será porque los 80 han vuelto pero el tío no para de vender.

Como se puede decir, la necesidad agudiza el ingenio, y si algo han  servido los tiempos de crisis a lo largo de la historia, es para confirmar esta teoría. Como vemos no todo el mundo se dedica a robar en nuestro país, y existen muchas personas honradas como María y Jacinto, que han sabido salir adelante gracias a su tenacidad y valentía, a su honestidad y a una agudeza mental única. Gracias chic@s por devolvernos la esperanza.